El equipo chaqueño encabezado por el saenzpeñense Rubén Ortiz viajó a Colombia para participar de un campeonato internacional de asado, pero terminó varado en el país luego del fuerte terremoto que afectó la región y obligó a suspender las actividades previstas. Ahora, la delegación busca adelantar su regreso a la Argentina.
El grupo se encontraba a bordo del avión cuando se produjo el movimiento sísmico. La aeronave estaba a punto de aterrizar en Cali, pero debió permanecer varios minutos sobrevolando la zona mientras las autoridades verificaban el estado del aeropuerto y evaluaban los daños ocasionados por el terremoto.
«El avión estuvo dando vueltas y no entendíamos por qué no podíamos bajar. Después nos llevaron a Panamá, permanecimos allí unas dos horas y finalmente regresamos a Cali», contó Ortiz.
Una vez en Colombia, los integrantes de la delegación se encontraron con una ciudad afectada por el desastre. Durante el traslado hacia el hotel pudieron observar daños en calles y edificios, además de desvíos provocados por las consecuencias del sismo.
El equipo está integrado por seis personas, entre ellas Mariano Rhusa, campeón nacional del locro, además de familiares y colaboradores. El viaje tenía como objetivo participar de un importante campeonato internacional de asado, pero la organización decidió suspender el certamen debido a la emergencia que atraviesa el país.
Ante el escenario generado por el terremoto, Ortiz explicó que decidieron trasladarse hasta Palmira para alejarse del epicentro, aunque allí también encontraron daños materiales y preocupación entre los habitantes.
«Nos dijeron que existe alerta por posibles réplicas. Después de un terremoto siempre existe esa posibilidad y eso genera mucha incertidumbre«, relató.
Según describió el saenzpeñense, por cuestiones de seguridad la actividad en las calles disminuye considerablemente desde las primeras horas de la tarde y las autoridades recomendaron a los visitantes permanecer en sus alojamientos.
El regreso, la principal preocupación
Ninguno de los integrantes del equipo sufrió lesiones, pero ahora la principal preocupación es conseguir un vuelo para regresar a la Argentina. Si bien el aeropuerto volvió a operar, los vuelos disponibles fueron reprogramados y la delegación tenía previsto regresar recién la próxima semana.
Los integrantes intentan adelantar el viaje, aunque las primeras alternativas disponibles serían para el próximo lunes.
«Estamos bien, pero con la preocupación lógica y con ganas de volver. Estamos prácticamente encerrados esperando poder conseguir un vuelo«, expresó Ortiz, quien además llevó tranquilidad a sus familiares y amigos.
Mientras esperan una solución para regresar, la delegación decidió ponerse a disposición de las personas afectadas por el terremoto. Durante la jornada tienen previsto trasladarse nuevamente a Cali para colaborar con las cocinas comunitarias que comenzaron a funcionar en los sectores más afectados, destinadas a asistir a las familias que sufrieron las consecuencias del desastre.
Ortiz también señaló que mantienen contacto con otras delegaciones argentinas que habían viajado para participar del campeonato. Algunos participantes, como el equipo de Rosario, ya lograron reprogramar sus vuelos, mientras que otros representantes de Entre Ríos continúan gestionando su regreso.
