El abogado César López, defensor de Cristian Ameida, uno de los detenidos por el crimen de Leonela Giménez, cuestionó la acusación contra su representado y sostuvo que «no existen pruebas que permitan establecer cuál habría sido su aporte esencial para la concreción del hecho».
López sostiene que «la conducta atribuida a Ameida estaría vinculada con haber estado en el lugar de los hechos, presenciar lo ocurrido y no denunciarlo», pero consideró que «esas circunstancias no alcanzan para sostener una participación necesaria en el delito».
Según explicó, su defendido no habría realizado una contribución sin la cual el crimen no podría haberse cometido. En ese sentido, indicó que el juez de Garantías también habría advertido esa falta de precisión en la acusación, al señalar que no se encontraba determinado cuál habría sido el aporte indispensable de Almeida.
Por otra parte también se refirió y criticó a la abogada querellante Adriana Molina quien manifestó haber interpuesto un recurso de apelación contra la decisión del Juez de Garantías. Sobre el particular dijo López que «todos los abogados que nos dedicamos al derecho penal sabemos que una decisión que toma un Juez de Garantía ante una oposición al requerimiento de evasión a juicio es inapelable».
Considero López que la abogada querellante «lo hizo al solo efecto de salir en los medios, para quedar bien con la familia, a tratar de quedar como la justiciera, la abogada justiciera, feminista».
«Salir a decir y a ufanarse que interpuso un recurso de apelación, que encima fue un recurso de apelación de un renglón o dos sin expresar ningún tipo de fundamento, me parece deplorable», dijo López.
Cuestionamientos a la Fiscalía
Por otro lado López recordó que el requerimiento de elevación a juicio había sido declarado nulo y cuestionó el tiempo transcurrido hasta que la Fiscalía dispuso una nueva convocatoria para reformular la imputación.
En tal sentido el fiscal citó a ambos acusados para el martes, después de varios días sin que se hubiera establecido nuevamente la acusación en su contra. Para López, la reformulación debió realizarse con mayor celeridad.
El defensor manifestó que evaluó presentar un hábeas corpus ante esa situación, aunque explicó que en otras causas la Fiscalía avanzó con las medidas pendientes después de que se promovieran planteos de ese tipo.
Críticas por el tratamiento de las pruebas
López también se refirió a presuntas irregularidades relacionadas con muestras de ADN obtenidas del cuerpo de la víctima. Según su versión, Ameida fue quien denunció la supuesta manipulación de esas pruebas, y cuestionó que otros actores de la causa no lo hubieran hecho con anterioridad.
El letrado planteó que ese episodio debía ser considerado al analizar la situación procesal de su defendido.
Por último, cuestionó las declaraciones públicas de otro abogado vinculado con la defensa del segundo detenido, quien habría formulado una hipótesis sobre quién efectuó el disparo, señalando a Eneida como tal. López consideró que ese tipo de afirmaciones puede tener consecuencias para su representado, sobre quien, recordó, pesa la posibilidad de una eventual condena de larga duración.



