La ciudad autónoma española de Ceuta atraviesa una de las mayores crisis migratorias de los últimos años luego de que, en apenas cinco días, alrededor de 2.000 personas ingresaran de manera irregular desde Marruecos. La situación provocó un fuerte colapso en la frontera y llevó a las autoridades locales a reclamar al Gobierno de Pedro Sánchez que declare la emergencia nacional.
Este jueves la presión volvió a intensificarse cuando miles de personas bordearon el espigón del Tarajal y accedieron a la ciudad tras una nueva oleada de ingresos, pese a los operativos policiales desplegados para contener la situación. Según fuentes policiales citadas por EFE, el flujo migratorio volvió a dispararse durante la tarde luego de una breve disminución registrada al mediodía.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, sostuvo que la cantidad de personas que ingresó en menos de una semana ya representa el 2% de la población de la ciudad. Por ese motivo pidió al Gobierno central que declare una situación de interés para la Seguridad Nacional y reforzó ese planteo durante una conversación telefónica con el presidente Pedro Sánchez.
La Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, integrada por representantes del PP, PSOE, Vox, MDyC y Ceuta Ya!, respaldó el pedido y solicitó además el cierre de la frontera del Tarajal y el despliegue del Ejército para colaborar en el control de la zona.
Mientras tanto, la Guardia Civil cortó los accesos a la frontera y redireccionó a los ciudadanos marroquíes para evitar el bloqueo de la circulación. Al mismo tiempo, numerosas mujeres y niños pequeños comenzaron a deambular por el centro de la ciudad debido al colapso en los alrededores del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
Según explicó Vivas, unas 60 personas murieron durante el último mes intentando llegar a Ceuta a nado. Además, sostuvo que el reciente fallo del Tribunal Supremo sobre las denominadas «devoluciones en caliente» favoreció que más migrantes asumieran el riesgo de cruzar el mar.
Desde Marruecos rechazaron las acusaciones y afirmaron que mantienen cooperación con España. Fuentes diplomáticas atribuyeron el aumento de los cruces a la actuación de redes criminales dedicadas al tráfico de personas y aseguraron que los hechos «no reflejan en ningún caso una intención de las autoridades marroquíes de favorecer la inmigración irregular».
Ante la escalada del conflicto, Pedro Sánchez aseguró en la red social X que el Ejecutivo está «volcado» en resolver la situación. «El Gobierno de España está volcado en dar una respuesta inmediata a la situación en Ceuta. Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales, y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible», escribió. También añadió: «Es el momento de construir soluciones, con responsabilidad y cooperación».
En paralelo, el Ministerio del Interior informó que España y Marruecos acordaron agilizar la devolución de migrantes que ingresen ilegalmente a Ceuta y anunció que el ministro Fernando Grande-Marlaska viajará este viernes a la ciudad para seguir de cerca la evolución de la crisis.



