El presidente Javier Milei volvió a cuestionar este martes 22 de septiembre la política económica de Brasil, encabezada por Luiz Inácio Lula da Silva, y comparó la situación fiscal del país vecino con la que atravesaba Argentina antes de la crisis de 2001. Las declaraciones se produjeron en la previa de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde participarán ambos mandatarios.
A través de sus redes sociales, Milei compartió un gráfico sobre la evolución de las cuentas públicas brasileñas y apuntó contra quienes presentan al país vecino como un ejemplo económico para Argentina.
«La progresía local (zurdos) nos quiere mostrar esta política fiscal como el modelo a seguir… NO GRACIAS», expresó el mandatario.
En su publicación, también rechazó la posibilidad de aplicar un esquema similar en Argentina y recordó el escenario económico que precedió al colapso de diciembre de 2001.
«En 2001 teníamos una situación parecida y ya sabemos cómo terminó», afirmó.
Los números fiscales de Brasil que cuestionó Milei
El mensaje del Presidente estuvo acompañado por un gráfico elaborado con información de Econométrica, que muestra un déficit fiscal brasileño equivalente al 9,9% del Producto Bruto Interno (PBI) en su último registro.
Sin embargo, las estimaciones del Fondo Monetario Internacional presentan algunas diferencias. El organismo proyecta que Brasil finalizará 2026 con un déficit fiscal total del 8,2% del PBI, frente al 7,4% registrado en 2025.
Una distinción importante es que el déficit primario proyectado para este año es considerablemente menor, del 0,3% del PBI.
Esto significa que una parte importante del desequilibrio fiscal total está vinculada con el pago de intereses de la deuda pública, en un contexto de tasas de interés elevadas.
Por otra parte, el FMI estima que la deuda bruta brasileña, según la metodología utilizada por las autoridades de ese país, pasará del 78,6% del PBI en 2025 al 86,6% en 2026.
La política económica argentina, en el centro del debate brasileño
Las declaraciones de Milei se producen en un contexto en el que su programa económico también comenzó a ocupar un lugar en la discusión política de Brasil, de cara a las elecciones presidenciales del 4 de octubre.
El candidato Flávio Bolsonaro y referentes de su equipo económico señalaron que algunas medidas impulsadas por el mandatario argentino podrían servir como referencia para controlar el gasto público, reducir impuestos y disminuir la burocracia.
En contraposición, Lula y dirigentes de su espacio cuestionan distintos resultados del programa argentino, particularmente sus consecuencias sobre el empleo y las condiciones sociales.
Especialistas brasileños consultados por medios locales también señalaron que las diferencias económicas, institucionales y presupuestarias entre ambos países dificultan trasladar directamente las medidas de ajuste aplicadas en Argentina.
La postura de Milei frente al ajuste fiscal
El mandatario argentino mantiene el equilibrio de las cuentas públicas como uno de los principales ejes de su programa económico.
A comienzos de septiembre, durante una exposición ante el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, Milei ratificó que no modificaría su política fiscal ni monetaria.
Esta orientación también está contemplada en el proyecto de Presupuesto 2027, presentado por el Gobierno nacional ante el Congreso, que prevé un resultado financiero positivo y proyecta un crecimiento económico del 4% para el próximo año.
El cruce se produce antes de la Asamblea General de la ONU
Las críticas del Presidente argentino se conocieron horas antes del inicio de las intervenciones de los líderes mundiales en la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
Milei partió rumbo a Nueva York durante la noche del lunes y tiene previsto brindar su discurso este miércoles 23 de septiembre.
En su presentación se espera que aborde el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, la inteligencia artificial y sus cuestionamientos al funcionamiento de organismos multilaterales.
Por su parte, Lula participará este martes de la Asamblea, con una agenda centrada en la defensa de la soberanía nacional, el multilateralismo y la reforma de las instituciones internacionales.



